Cielito Depetris y María Eugenia García




Los géneros de opinión radiofónicos.
Una aproximación retórica discursiva




Contenido
La noción de género y la importancia de su focalización en la problemática comunicacional
Algunas referencias teóricas y metodológicas
Metadiscurso del ámbito académico y metadiscurso del medio radiofónico
La especificidad del género de opinión en la radio
Notas


Los estudios sobre los géneros mediáticos históricamente han colocado mayor énfasis en analizar estos tipos de textos presentes en la prensa gráfica y la televisión. En este sentido, la radio ha sido prioritariamente explorada desde otras disciplinas como la historia, la economía, la sociología. Existen pocos autores(1) que aborden la programación radiofónica a partir de las clasificaciones sociales de textos que la propia práctica de lo radiofónico instituye. Y, fundamentalmente, que den cuenta de las retorizaciones privilegiadas y rasgos estilísticos de los géneros radiofónicos en la actualidad, a partir del abordaje del parlante, como hemos mencionado en trabajos anteriores(2).

Intentaremos reflejar entonces el estado de una búsqueda que intenta superar las carencias teóricas de este campo poco explorado, en este caso, los géneros de opinión radiofónicos como textos en producción, desde la perspectiva del análisis del discurso. Cuyos resultados formarán parte del estado de la cuestión de futuras indagaciones acerca de los textos en reconocimiento.

La noción de género y la importancia de su focalización en la problemática comunicacional

Los géneros de opinión radiofónicos son analizados en tanto “tipos relativamente estables de enunciados”(3), “clases de textos u objetos culturales discriminables en todo lenguaje o soporte mediático, que presentan diferencias sistemáticas entre sí y que en su recurrencia histórica instituyen condiciones de previsibilidad en distintas áreas de desempeño semiótico e intercambio social”(4).

La importancia que el estudio de los géneros reviste, orienta nuestra propuesta de análisis en relación con el medio radiofónico en los dos sentidos que propone O. Steimberg(5) “el de los efectos de transformación que su funcionamiento provoca en los géneros y el que se conecta, inversamente, con el grado de permanencias de géneros que exceden la etapa histórica de los medios masivos”. También nos interesa destacar la importancia política de esta focalización porque como el mismo autor señala, “los medios masivos son el lugar donde resuena todo aquello que hace a los aspectos a la vez más intensos y más generales de la vida política”.

En síntesis, nuestra elección por los géneros de opinión radiofónicos se justifica porque algunos de ellos se constituyen en puntos de referencia del conjunto del discurso de sectores de la sociedad; porque poseen generalmente la condición de generar “liderazgos de opinión” y “efectos de autoridad discursiva”, desde distintos puntos de vista ideológicos y modalidades estilísticas y porque, dado su modo de construcción, deben tematizar no siempre desde la serenidad de la reflexión conceptual, sino desde la urgencia operativa.

Algunas referencias teóricas y metodológicas

Con el fin de precisar las problemáticas trabajadas por el equipo, nos parece pertinente consignar aquí los caminos de indagación realizados sin que esto implique por el momento un cierre excesivo de reflexividad.

En todos estos trabajos hemos optado principalmente por una aproximación a una de las tendencias del análisis del discurso que es la Escuela Francesa del análisis del discurso, dado que las problemáticas que asume la inscriben en un campo fructífero de la reflexión contemporánea en diversas áreas de las ciencias del lenguaje. Sin embargo, aunque el eje que “vertebra” estos acercamientos al estudio de los géneros se sitúa en esta tendencia, no nos hemos cerrado a la integración de elementos valiosos de otras como lo son la lingüística textual(6) o los modelos argumentativos(7). En esta oportunidad nos interesa observar qué sucede en la radio con los géneros de opinión como profundización de una primera etapa dedicada al estudio de los géneros y estilos radiofónicos.

Para nuestro actual objeto de estudio venimos trabajando a partir de las propuestas de investigadores argentinos de esta época(8. Así, hemos realizado el abordaje desde las categorías propuestas por Eliseo Verón(9). Nos encontramos, en la actualidad, estudiando a los géneros de opinión radiofónicos en tanto inscriptos en una red discursiva, la semiosis social. Y nos proponemos como análisis futuro el de su circulación en tanto producción de sentido.

Para la entrada analítica de los textos en producción se utilizaron las categorías propuestas por O. Steimberg(10) para el análisis de los rasgos retóricos (forma de organización de los textos), los rasgos temáticos (asuntos tratados y tratables por el conjunto) y su articulación enunciativa (escena comunicacional que construye cada texto).

Esta manera de abordar el género coloca al análisis en una perspectiva que jerarquiza la descripción material de lo existente en el texto; teniendo en cuenta, tal como señala E. Verón, que el análisis de los discursos no es otra cosa que la descripción de las huellas de las condiciones productivas de los discursos, ya sean las de su generación, o las que dan cuenta de sus efectos(11).

Nos interesa el estudio de los géneros de opinión radiofónicos, en primer lugar, por la importancia del estudio de los lenguajes de los medios y su conexión con otras indagaciones de lo social anteriormente mencionadas. En segundo lugar, porque los aportes anteriores de este equipo de investigación(12) han dado cuenta de algunos cambios y alternancias de géneros que no se corresponden con el orden clasificatorio que se sigue sosteniendo en el ámbito académico, a través de autores de libros, manuales y referencias técnicas destinados a la formación profesional.

Por otra parte, se han podido constatar marcadas diferencias acerca de estos criterios clasificatorios que los docentes de radio echan a rodar en sus clases, lo que viene creando desde hace años una zona de tensión no resuelta acerca de la transposición del género (13).

Metadiscurso del ámbito académico y metadiscurso del medio radiofónico

Los metadiscursos observados en el actual proyecto son dos: el del ámbito académico y el del medio radiofónico.

En relación al metadiscurso académico se realizó una exploración bibliográfica en torno a dichos manuales(14) acerca de los géneros de opinión radiofónicos, en la que hemos podido comprobar que los autores aceptan la definición del género propuesta para la prensa escrita y no dan cuenta de cuáles son los modos y tratamientos con los que aparece en el medio radiofónico como efecto de la transposición del género y de las posibilidades y las restricciones impuestas por ese cambio de soporte y de lenguaje.

Citamos uno de los ejemplos más paradigmáticos: “aclaremos los términos: el editorial y el comentario son la misma cosa. No cambia la forma, sino la firma. Los editoriales suelen ser anónimos porque expresan la opinión de los dueños del medio, del editor. Los comentarios sí van firmados, sus conceptos son responsabilidad exclusiva del periodista que los redacta. Esa es la única diferencia”(15). Así lo afirma este autor ampliamente citado en la enseñanza universitaria, al referirse al periodismo de opinión en la radio. Pero lo que se impone señalar aquí es que precisamente el comentario y comentario editorial radiofónico no son anónimos, por cuanto o se conoce al sujeto enunciador (producto del constante trasvasamiento de periodistas entre el medio radiofónico y televisivo) o, si no se lo conoce físicamente, se lo ubica por la huella de la voz.

En esta misma de línea de pensamiento, observamos que estas definiciones estereotípicas encontradas, no destacan el papel fundamental que juega el soporte en el surgimiento y establecimiento de estos géneros en la radio: la aparición del micrófono cambió el dispositivo del sermón, el teléfono modificó la definición de la conversación, etc.

Tampoco hay coincidencia entre los autores respecto a la denominación otorgada a los tipos de textos radiofónicos objetos de nuestra investigación: en tanto algunos les dan el carácter de géneros informativos; otros los incluyen entre los formatos del género radiofónico interpretativo y de opinión; o simplemente entre los formatos radiofónicos o formas de opinión. Hay quienes los consideran recursos periodísticos-narrativos que forman parte de los diferentes formatos o tipos de programas, y hay quienes simplemente mencionan a los programas de opinión. La única antología que menciona los géneros de opinión en radio no ofrece clasificación alguna ni profundiza sobre ellos por desestimar el lugar y la importancia que ocupan en el medio radiofónico.

Estos intentos clasificatorios brindados por los manuales, junto con las técnicas o herramientas utilizables para el entrenamiento de alumnos para la producción en el medio radiofónico, quizás sean “recomendaciones” académicas y no tengan la pretensión de constituirse en categorías constitutivas del género. Sin embargo son presentadas como tales.

Paradójicamente el hecho de que aparezcan como construcciones inalterables elude la noción de género como principio dinámico de producción cuyo establecimiento y distinción es siempre histórica y válida en un tiempo determinado.

El resguardo de esta autonomía taxonómica, que se ofrece como formas canonizadas, excluye la relación con lo nuevo que altera todos los intercambios de la cultura, -y a los medios como parte de ella-. Los autores no dan cuenta de los procesos de alternancia, interpenetración, mixturas que a través del tiempo se han ido produciendo en la radio en este sentido. Tampoco se describen los rasgos constantes y cambiantes del género, anclados en una situación comunicativa puntual en la que inciden la relación interpersonal, la intencionalidad de intercambio, el canal de comunicación (oral) y las diferentes competencias (comunicativa, cultural, ideológica). Todos estos factores que dejan marcas evidentes en el discurso no son explicados, tal vez, por una ausencia de preocupación por el análisis de los textos radiofónicos en producción.

Nuestro objetivo, en esta oportunidad, es producir un apartamiento de este tipo de automatismos de las clasificaciones tradicionales y observar qué sucede en la radio con los géneros de opinión, sus cambios y permanencias, para aproximarnos a una definición de estos tipos de textos a partir de la descripción y formalización de los rasgos con los que se manifiestan en este momento histórico.

En cuanto al metadiscurso del medio radiofónico, hemos observado en los últimos siete años, que en las programaciones de las emisoras estudiadas, han mantenido su permanencia aquellos tipos de textos que la radio nombra como: comentario, comentario editorial, nota editorial y “columna”. Son estos, los géneros de opinión que nos encontramos investigando actualmente.

Para la conformación del corpus hemos tomado emisoras de AM y FM de Capital Federal. De las mismas se seleccionaron segmentos de programación matutinos y vespertinos, para analizar el tratamiento de los géneros de opinión a cargo de los conductores de estos espacios como actantes del género: Nelson Castro (Radio La Red), Santo Biasatti (Radio Rivadavia), Eduardo Aliverti (Radio Rivadavia), Mariano Grondona (Radio Continental), José Eliaschev (Radio Del Plata), Luis Majul (FM Uno), Román Lejtman (FM Rock and Pop), Lalo Mir (Radio Del Plata) y Jorge Jackobson (Radio Continental)(16).

La elección diversa de estos profesionales (algunos de “línea media” y otros consagradas “estrellas” del universo multimedial) nos pareció interesante, en primer lugar por los resultados obtenidos en la última investigación realizada sobre el medio radiofónico a nivel nacional con motivo del proceso electoral 1999(17). En esa oportunidad se realizó una encuesta a nivel nacional sobre mil novecientos casos donde se pudo comprobar una marcada consolidación de la radio de “estrellas” frente a la radio de emisora o de contenido, de los programas de autor, frente a los de emisora. El público reconoce con frecuencia a los programas radiofónicos más por el nombre del periodista que por su título. Por ejemplo, ante la pregunta: “¿Qué panoramas escucha?”, la respuesta solía ser: “Yo lo escucho a Santo” o “Lo escucho a Nelson Castro”.

Y en segundo término porque la observación sobre el proceso de enunciación que estos actantes del género realizan, ofrece posibilidades para poder analizar: las escenas sociales y comunicacionales construidas por cada uno de ellos; los diferentes estilos discursivos del género (donde aparecen estilos no específicamente radiofónicos); las estrategias argumentativas; el ejercicio de la influencia como función muy general en unos y otros(18), como así también cierta correspondencia a un esquema de poder(19) que en el rol de enunciadores principales estos conductores desarrollan.

La especificidad del género de opinión en la radio

En la búsqueda del género hemos encontrado en los textos extendidos de la programación de las emisoras que “la opinión” sobre temas de la actualidad circula más allá de aquellos géneros periodísticos que el propio metadiscurso define como comentario, comentario editorial, nota editorial y columna de opinión. Observamos que la “opinión” se pone de manifiesto también en la conversación en estudio, con fuerte contenido testimonial: “A mí me pasó”, “Yo ya lo viví”, “Me parece que...”.

La radio absorbe y reelabora a la conversación, este género primario perteneciente a esferas de la comunicación cotidiana, incluyendo a las más familiares e íntimas. Si cada momento histórico va produciendo cambios en los medios de comunicación y en cada época determinados géneros “dan el tono”, con la consiguiente proyección sobre otros, podríamos decir de manera precaria y provisoria, que la conversación del tipo cotidiana, entre amigos o familiares, “da el tono” en la radio de hoy.

La programación periodística informativa radiofónica, aparece en la actualidad, como una “gran conversación” y su estilo se asemeja más a la manera de hablar de la vida cotidiana que a “la retórica fijada de un rol” (20) , puesta en cuestión con más fuerza en estos últimos años.

En cuanto a la transposición del género de opinión de la gráfica a la radio podemos puntualizar tres factores que dan cuenta de la manifestación de este tipo de textos en la especificidad del lenguaje radiofónico.

En primer lugar, no existe anonimia en los géneros de opinión radiofónicos. Es precisamente esta condición del sujeto enunciador conocido por la audiencia (ya sea personalmente o por la huella de su voz) la que produce un efecto de sentido claramente diferenciable del de la prensa gráfica: la opinión que aparece en el parlante es la opinión del periodista antes que la voz institucional del medio. En segundo lugar, se pudo observar que en la radio hay mayor articulación entre los géneros de opinión con los temas de actualidad tratados en otros segmentos del mismo programa, que la que establece el editorial con el resto del diario en la prensa gráfica.

Los géneros de opinión radiofónicos retoman los temas del día de segmentos anteriores de la programación y remiten a momentos posteriores del mismo programa. A partir de aquí podemos decir que en la deíxis de la radio es mayor el grado de anaforización y cataforización que en la del diario(21).

Finalmente, estos géneros observados se construyen, en líneas generales, sobre una estructura monologal dialógica, dotada de una expresividad fuertemente ligada a las técnicas de la oratoria. Frecuentemente, el comentarista, dentro de su propio discurso plantea preguntas, las contesta, se refuta y rechaza sus propias objeciones. Según Bajtín(22) esta representación convencional de los géneros discursivos primarios es una característica de los géneros retóricos en sentido amplio. Y es esta puesta en escena de la palabra hablada, efímera pero indeleble(23), la que pareciera ofrecer en el estudio de estos géneros, una posibilidad de avanzar en aspectos poco explorados vinculados al proceso de enunciación. Por ejemplo, cómo la entonación (en el código oral) encuentra su mejor manera de expresar la distancia(24) relativa que el sujeto pone entre él y su enunciado. O cómo, en relación al género y al dispositivo técnico de la radio, aparecen en el silencio distintas funciones expresivas y comunicativas: la afectividad, el conocimiento, la opinión. De qué manera estos fenómenos determinan en estos tipos de textos mayores especificidades aún no mencionadas en los distintos metadiscursos radiofónicos.

En base a la primera instancia de descripción de los tres géneros que forman parte de esta indagación, podemos mencionar algunos rasgos surgidos de la comparación entre ellos.

El comentario editorial o nota editorial está siempre a cargo del conductor “estrella” del programa, que desarrolla su opinión situado generalmente en modo soporte, es decir, “sin ningún contexto espacial que rodee su voz en ese momento (...), la radio se borra como institución productora de sentido, poniendo en primer plano al locutor”(25).

La fuente de opinión y el tipo de lenguaje refieren a un sujeto enunciador suficientemente informado, que pone en juego sus saberes profesionales específicos, y de la cultura universal. Suelen ser textos previamente escritos y luego leídos. Se diferencian del comentario, al que nos referiremos más adelante, por haber estado sometidos a una instancia de escritura y probablemente a correcciones anteriores a la puesta en escena de su discurso.

Su duración oscila entre los cinco, quince y treinta minutos. Nos estamos refiriendo aquí a Mariano Grondona; Nelson Castro/ Santo Biasatti y José Eliaschev/ Eduardo Aliverti, respectivamente.

Se encontraron, además, rasgos similares entre el comentario editorial radiofónico y el editorial de la prensa gráfica en cuanto a las tres primeras operaciones de la retórica clásica. Esto no habilita a ninguna consideración especial, por cuanto aún no se han analizado los procedimientos argumentativos del género. Sí nos interesa señalar, que la transposición del género de la gráfica insiste en la radio como comentario editorial, más que como columna de opinión o comentario, con la única diferencia ya señalada respecto de la anonimia.

Respecto al comentario podemos afirmar que el único rasgo común en los actantes del género sobre los que hemos focalizado el análisis, es que construyen este espacio en modo emisión, “donde el mecanismo productivo (el espacio otorgado por la institución) se pone en juego, se deja mirar” (26).

Cada uno de ellos ofrece diversas modalidades, en relación a quien lo dice, en función de su jerarquía, al tipo de lenguaje, la fuente de opinión, el orden del discurso. A veces aparece en un espacio asignado del programa. Pero, muchas otras –instancia de construcción que nos interesa destacar- emerge en medio de la conversación en estudio, fluye con libertad sin una aclaración que se anteponga para presentarlo, lo que recrea esta escena comunicacional construida colectivamente, planteada como tono de la época en la radio. Aquí el comentarista no siempre se ubica de cara a la audiencia, sino que predomina la interacción con su equipo de trabajo. El género se manifiesta en un continuo fluir de informaciones, lecturas de tapas diarios, entrevistas y columnas especializadas.

La columna refiere a un término trasladado de la gráfica descripto desde la visión del espacio de la “tira” con un determinado número de líneas escritas. El metadiscurso académico sobre la prensa escrita alude a “la expresión del pensamiento de un personaje experto en un tema que no compromete al medio y que suele llevar fotografía”(27).

En esta etapa del desarrollo del trabajo es reciente la observación sobre la columna de opinión radiofónica. Mencionaremos solamente que se parece a un comentario, no está a cargo del conductor del programa y se encuentra circunscripta a un horario fijo y una duración determinada.

En cuanto al discurso argumentativo resta aún avanzar en la observación del conjunto de las estrategias discursivas y las técnicas efectivas de persuasión que los distintos actantes del género ponen en práctica, para lograr la adhesión de sus respectivos puntos de vista.

Destacamos aquí, para finalizar, la importancia que merecen estos estudios sobre la argumentación en el campo de las ciencias sociales. En principio, por el paulatino interés por la palabra argumentativa, vinculado a la posibilidad para definir situaciones de conflicto social en un contexto democrático y, además, porque la argumentación ocupa un lugar decisivo en la producción del saber al facilitar procedimientos de fundamentación y crítica de razonamiento.

Notas



*El presente trabajo se inscribe en el Proyecto de Investigación: “Retórica y periodismo radiofónico. Los géneros de opinión en emisoras de AM y FM de Capital Federal (Las radios Mitre, Continental, Rivadavia, La Red, Del Plata, FM Uno y FM Rock and Pop, como caso testigo)” dirigido por Cielito Depetris e iniciado el 01/05/01. Forman parte del equipo de investigación: Ma. Eugenia García y Flavio Peresson, Codirectores; Ana María Britez, María del Pilar Ramírez de Castilla, Albino Aguirre y Roberta Valdéz. 
1Como por ejemplo: Fernández, José Luis, Los lenguajes de la radio, Buenos Aires, Atuel, 1994; Mata, María Cristina y Scarafía, Silvia, Una propuesta para analizar el discurso radiofónico, Quito, Aler, 1993; Balsebre, Armand, El lenguaje radiofónico, Madrid, Ediciones Cátedra, 1996; Depetris, Cielito, 1996 “El ciudadano y el científico: dos estilos radiofónicos” 1994; “Dos posiciones periodísticas en radio”, 1995 en Oficios Terrestres, Año 1 Nº 2, Publicación de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, UNLP y “La tematización de los panoramas informativos radiofónicos ante el proceso electoral de 1999”, en Oficios Terrestres, Año 6 Nº 7-8, Publicación de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, UNLP, 2000.
2 DEPETRIS, Cielito, “La radio: un olor a palabra” en Oficios Terrestres, Año 1 Nº 2, Publicación de Facultad de Periodismo y Comunicación Social, UNLP.
3 Cfr. BAJTÍN, Mijail, “El problema de los géneros discursivos”, en Estética de la creación verbal, Siglo XXI, México, 1982.
4 Cfr. STEIMBERG, Oscar, Semiótica de los medios masivos,  Atuel-Colección del Cículo, Buenos Aires, 1993. (El autor agrega que en relación con los géneros discursivos, M. Bajtín adjudicó a esos efectos de previsibilidad y a esas articulaciones históricas la condición de horizontes de expectativas que operan como “correas de transmisión entre la historia de la sociedad y la historia de la lengua”.
5 Cfr. STEIMBERG, Oscar, “El lugar de los medios en los estudios de comunicación”, material de la Cátedra Semiótica de los Géneros Contemporáneos, Facultad de Cs. Sociales y Cs. de la Comunicación, UBA.
6 VAN DIJK, Teun, La ciencia del texto, Paidós, Barcelona, 1983; La Noticia como discurso. Comprensión, estructura y producción de la información, Paidós, Barcelona, 1987; “El estudio del discurso”, en El discurso como estructura y proceso, Gedisa, Barcelona, 2001.
7 PERELMAN, Ch. y OLBRECHTS-TYTECA, L, Tratado de la argumentación, Madrid, Gredos, 1989 y de Vignaux,G. La Argumentación. Ensayo de lógica discursiva, Hachette, Buenos Aires, 1986.
8 Nos referimos a Eliseo Verón, Oscar Steimberg y Oscar Traversa, cuya constancia sostenida a través de los años permitiría hablar de una “corriente semiótica en la Argentina”, uno de cuyos ejes es la permanente indagación sobre los procedimientos inter y metadiscursivos en los medios, que actúan como procesos de construcción de “lo real social”.
9 VERÓN, Eliseo, La semiosis social, Gedisa, Buenos Aires, 1987.
10 Cfr. STEIMBERG, O. Op. Cit. Pág. 47-48.
11 Cfr. VERÓN, E., Op. cit., p. 127.
12 Las investigaciones desarrolladas en el marco del Programa de incentivos son: “Conceptos de Comunicación en Programas Periodísticos Radiofónicos” (1995-1997), “Géneros y estilos en las radios de La Plata y Gran La Plata” (1997-1999) y “La tematización de los panoramas informativos radiofónicos en emisoras AM y su correspondencia con el campo de la recepción, en orden a parámetros de interés y credibilidad, ante el proceso electoral de 1999- Las radios de Capital Federal, Córdoba, Santa Fe, Paraná, Rosario y La Plata como caso testigo” (1999-2001)
13 Esto se pudo constatar de la siguiente manera: 1- a través de los programas curriculares de los Talleres de Producción Radiofónica de las Carreras y Facultades de Comunicación de país; 2- en los encuentros nacionales con docentes de radio de todas las universidades del país a partir de las bibliografías mencionadas como sustentos teóricos de sus cátedras y sus ponencias (La Radio de Fin de Siglo) y 3- por el relevamiento de artículos de revistas de comunicación tales como: Chasqui, Diálogos de la Comunicación, y materiales de Aler.
14 Los textos consultados fueron los siguientes: López Vigil, José Ignacio, Manual urgente para radialistas apasionados; Muñoz, José I. y Gil, César, La Radio Teoría y Práctica, Madrid, Instituto Oficial de Radio- Televisión Española, Segunda edición, revisada, 1994; Haye, Ricardo, Hacia una nueva radio, Buenos Aires, Paidós, Estudios de Comunicación, 1995; Kaplum, Mario, Producción de programas de radio, Quito, Ciespal, Colección Intiyán, 1978; Ortiz, M. Angel y Marchamalo, Jesús, Técnicas de comunicación en radio. La realización radiofónica, , Ediciones Paidós, Barcelona 1994; Mata, M. Cristina y Scarafía, Silvia, Una propuesta para analizar el discurso radiofónico, Quito, Aler,1993; López, Mónica y Leotta, Adriana, En medio de los medios: propuesta crítica de trabajo con los medios de comunicación, El Ateneo, Buenos Aires, 1997 y Atorressi, Ana, Géneros Radiofónicos. Antología, Buenos Aires, Colihue, 1995.
15 Cfr. López Vigil, José Ignacio, Op. Cit.
16 Aclaramos que este corte se realizó en el año 2000. Actualmente se produjo un trasvasamiento de algunos de estos profesionales a otras emisoras: M. Grondona pasó a La Red, J. Eliaschev a Nacional, R. Lejtman a Del Plata y J. Jackobson a La Diez.
17 “La tematización de los panoramas informativos radiofónicos en emisoras AM y su correspondencia con el campo de la recepción, en orden a parámetros de interés y credibilidad, ante el proceso electoral de 1999- Las radios de Capital Federal, Córdoba, Santa Fe, Paraná, Rosario y La Plata como caso testigo” (1999-2001) Directora: Lic. Cielito Depetris.
18 Cfr. BREMOND, Claude, “El rol de influenciador” en Investigaciones Retóricas II, Tiempo Contemporáneo, Buenos Aires, 1976, pág. 93-105. El autor define el ejercicio de la influencia como la función de un orador que intenta inducir a un auditorio a adoptar su propia opinión. Este rol de “influenciador” que a través de su argumentación trata de convencer y conmueve, nos parece adecuado para intentar analizar ciertos móviles que forman parte de la retórica de los textos radiofónicos estudiados.
19 Cfr VERÓN, Eliseo, Construir el acontecimiento, Gedisa, Buenos Aires, 1987, pág. 32-33. El autor señala que “el rol del enunciador principal corresponde a un esquema de poder. Todo sucede como si fuera el único con derecho a dirigirse directamente al oyente y a los expositores ‘secundarios’, para formularles las preguntas que el oyente formularía...”.
20 Cfr. STEIMBERG,O. “Viejos y nuevos reporteros”, en El Cronista Cultural el 13/12/92.
21 MAINGUENEAU, D., Términos claves del análisis del Discurso, Buenos Aires, Ediciones Nueva Visión, 1999. El autor señala que “La relación endofórica cubre las relaciones anafóricas y catafóricas, es decir los diferentes fenómenos de recuperación de un segmento por medio de otro en un mismo conjunto textual (...) anáfora designa el fenómeno de retomar un segmento por medio de otro que está después y se opone a la catáfora, relación en la que el segmento que retoma está antes del que es retomado”.
22 BAJTÍN, M., Op. Cit. Pág. 261.
23 BARTHES, Roland, Lo obvio y lo obtuso. Imágenes, gestos, voces, Paidós Comunicación, Barcelona, 1986, Pág. 314. “No se puede corregir una palabra sin decir explícitamente que se va a corregir. En este caso, tachar es añadir; si quiero pasar la goma sobre lo que acabo de enunciar, no es posible hacerlo, más que mostrando la propia goma (tengo que decir: “o mejor dicho... ”, “creo que me he expresado mal... ”).
24 Crf. MAINGUENEAU, D., Introducción a los métodos de análisis del discurso, Hachette, Buenos Aires, 1989, pág. 134.
25 FERNÁNDEZ, José Luis, Op. Cit. Pág. 70 y 102.
26 Idem. Pág. 70.
27 SANTIBAÑEZ. Abraham y otros, Géneros periodísticos, Red Internacional del libro Ltda., Santiago de Chile, 1997.