Marcelo Belinche y otros




El campo laboral de la comunicación

MARCELO BELINCHE
PATRICIA VIALEY
ELISA GHEA

Contenido 
El campo laboral: descripción y problemáticas
-Estudio de caso
-Docencia e Investigación
-Los medios
-El ámbito Institucional
-Consideraciones finales
Notas

En los últimos años, el campo laboral de los comunicadores sociales ha mostrado variantes constitutivas que lo han complejizado. Desde los avances tecnológicos, las transformaciones sociales, políticas, económicas hasta las reformas educativas abrieron espacios de prácticas nuevas.

A la vez, la coyuntura de cada país le asignó desafíos distintos a partir de sus realidades y problemáticas específicas. En la Argentina, asume características propias que generaron debates tanto en la academia –de la mano de los teóricos y especialistas de la comunicación- como en el campo concreto, es decir, en el hacer profesional.

Otra cuestión abordada en este intercambio de opiniones se centró en el rol de los comunicadores y el ejercicio profesional, es decir, cómo en este nuevo mapa de situación éstos se insertan en el campo laboral. Las premisas más comúnmente trabajadas parten de la observación sin establecer una definición de cómo se produce la conformación del campo laboral.

Por el contrario, en su primera etapa, este proyecto pretendió abordar la conformación del ámbito de trabajo de los profesionales, a partir de establecer:

- una descripción de sus componentes y características actuales (a fin de conocer y reconocer las posibilidades y variantes que lo constituyen)

- indagar en las causalidades, para luego establecer un análisis que permita definir proyecciones.

El conocimiento de la constitución del campo otorga un marco de referencia que es el punto de partida para indagar en la problemática de la formación de los profesionales, las características del ejercicio profesional y el mercado laboral.

A partir del abordaje de la práctica, el proyecto de investigación “La conformación del campo laboral en la Argentina” plantea un estudio crítico que va más allá de los lugares comunes. Por esta razón propuso un “estudio de caso”, es decir, analizar cuál es la realidad en la que se insertan los profesionales de la comunicación que han egresado de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP.

El primer paso, en este sentido, consistió en hacer un relevamiento de datos concretos publicados en diversos medios gráficos, radiales, televisivos y electrónicos del ámbito privado y público. Luego, y una vez analizada esta información, se realizó una investigación particular basada en encuestas y entrevistas a los egresados.

Datos de la Encuesta Permanente de Hogares indican que los jóvenes con título universitario son los que han sufrido más los efectos de la recesión: en 1998 eran 8.000 los recibidos que no encontraban empleo; en 2001 pasaron a ser alrededor de 30.000.

Si bien los índices no llegan a los niveles que afectan al resto de la población, el desempleo para los graduados universitarios, según el informe, tiende a aumentar. Esto se confirmó con los resultados de la investigación “Perfil ocupacional de los graduados de la educación superior”, difundida por el Ministerio de Educación de la Nación en el 2002, realizado sobre una muestra de 3.041 casos en todo el país.

El estudio señala que el índice de desempleo entre quienes poseían título universitario en 1990 era sólo del 1,6%. Diez años después, en el 2000, era de 7,8%. Dentro de esta cifra, los graduados de las carreras de comunicación componen la franja mayoritaria con más dificultades de inserción laboral, lo que lo constituye en el 20,4%. Estas cifras resultan inquietantes para el sector institucional que trata de articular la relación universidad-mercado, no con el fin de que la primera se someta al segundo, sino buscando un punto intermedio. Punto que implique la formación de un profesional crítico pero capacitado para desempeñarse en el cada vez más hostil campo profesional.

Además, el conocimiento de la constitución del campo otorga un marco de referencia para indagar en la problemática de la formación de los profesionales, las características del ejercicio profesional y el mercado laboral en la actualidad argentina.

En este sentido, en los años 80 el establecimiento del sistema democrático abre una nueva etapa. El profesional de la comunicación no sólo encontró espacios en la gestión y en la práctica política, sino, además, promovió debates en torno al rol de la comunicación en este contexto.

No estuvieron ajenas en este proceso las universidades. La restauración de la vida institucional democrática permitió que éstas recuperaran los espacios de la docencia y, poco a poco, de la investigación. Investigación que desarrollan y abordan la comunicación como ámbito de saber y conocimiento.

La aparición de nuevas necesidades comunicacionales, dio lugar al desarrollo de la planificación y gestión de estos procesos desde el Estado, las ONG y el sector privado, que impulsaron y ejecutaron proyectos sobre el tema.

Sin embargo, y paradójicamente, en los 90 este avance significativo tuvo su contracara a partir de la privatización de los medios de comunicación. La formación de multimedios y empresas oligopólicas, al contrario de generar más espacios laborales, redujo la demanda de profesionales permanentes. Sí, surgieron nuevas categorías laborales: contratados, colaboradores, pasantes, becarios.

Por otra parte, las implicancias de la comunicación en la llamada “era de las telecomunicaciones” promovió, de la mano de las reformas educativas, su incorporación en las currículas de la educación media. Así la docencia se constituyó, y se encuentra en plena expansión, en una pieza importante del tablero del campo laboral.

Finalmente, otro aporte vino de la mano de las innovaciones tecnológicas. Su máxima manifestación ocurrió con la aparición de la red de redes. Aunque aún no ha sido del todo valorada como ámbito de inserción laboral de los comunicadores, la prensa electrónica se desarrolla con fuerza y rápidamente.

El campo laboral: descripción y problemáticas

-Estudio de caso

Investigar la conformación del campo laboral supone un abordaje crítico que indague el campo concreto. Es decir, en qué ámbito están insertos los profesionales de la comunicación.

En la búsqueda de este objetivo, el equipo de docentes y alumnos investigadores de la Cátedra Taller de Análisis de la Información realizó en el 2002 una encuesta sobre la inserción de los egresados de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, formados con los planes de estudio 77, 89 y 98.

La elección de este método fue a partir de entenderlo como un instrumento para la obtención de datos iniciales que contribuyeran a la descripción de la conformación del campo. Así es que los graduados, a partir de su realidad y del raconto que hicieron de su trayectoria profesional y laboral, permitieron establecer un marco de definición del objeto de estudio.

La realización de la encuesta no tuvo como finalidad obtener meramente un muestreo. Por el contrario, pretendía delimitar los componentes y las áreas que integran y que han surgido dentro del campo laboral, para luego abordar su complejidad en la práctica concreta del ejercicio profesional. Por lo tanto, la intención fue lograr una muestra representativa de los valores que aparecen en el universo.

En principio, un dato a tener en cuenta es que los egresados de esta Unidad Académica se han formado con planes de estudios disímiles, por lo tanto, su perfil de formación también lo es. Además, accedieron al circuito laboral en coyunturas distintas. Esta referencia permitió también develar cómo se ha definido, según las etapas sociales, económica y políticas, el rol del comunicador social en los últimos tiempos.

Los datos resultantes del estudio permitieron describir cómo está conformado el campo laboral a partir de las voces de quienes ejercen en él. Y aporta información cualitativa para su problematización.

Del muestreo hecho sobre 100 casos (cuadro 1), se llegó a la conclusión que en la actualidad trabajan 79, de los cuales sólo 70 ejercen en espacios vinculados a su campo profesional. Esta inserción adquiere otro significado a los objetivos del estudio, al considerar que sólo 59 ejercen específicamente en el campo y 11 en espacios poco vinculados a él (cuadro 2).

Situación laboral:
(Cuadro 1)

Trabaja
No trabaja
Total
79
21
100

Relación trabajo con el campo laboral de la comunicación:
(Cuadro 2)

Específico del campo
Poca relación con el campo
No relacionado con el campo
Total de encuestados que trabajan en relación al campo
Total Encuestados
59
11
8
70
100

También aparece como una constante, por cuestiones de necesidades económicas, expansión profesional y articulación entre las distintas áreas del campo de la comunicación, que quienes trabajan lo hacen en diversas áreas al mismo tiempo. Es así que de los datos obtenidos se puede afirmar que: 11 egresados manifestaron dedicarse a la prensa institucional y la docencia; 7 a la prensa institucional, el periodismo y la docencia; y 10 al periodismo y la docencia. En resumen, mientras 29 ejercen en un área específica del campo, los 41 restantes trabajan en dos o más áreas simultáneamente (Ver cuadro 3).

Inserción y ejercicio profesional por áreas del campo
(Cuadro 3)

Ejercen en un área
Ejercen en dos o más áreas
Total
29
41
70

Avanzando un poco más, y a la hora de abordar los sectores del campo laboral en el que están ejerciendo, los resultados señalan que es en el público donde están más insertos los graduados porque 41 trabajan en él, 18 en el privado, 10 en ambos y 1 en ONG.

Por otra parte, el resultado de los lugares de inserción señala que en el ámbito de la docencia ejercen 58 (20 se dedican exclusivamente a ella), mientras que 35 lo hacen en Prensa Institucional, 28 en medios, 15 en Planificación y/o Gestión. Según estos datos el campo profesional de la comunicación contiene a los graduados, en particular, en tres ámbitos: la educación (pública, privada, formal, no formal e informal); los medios (públicos y privados); y el institucional (público, privado y sin fines de lucro).

Indagar cómo es el ejercicio de la profesión en ellos también es parte del análisis de su conformación.

-Docencia e Investigación

Se observa en el ámbito educativo que el desarrollo del campo ha tenido un especial impulso en los espacios de la enseñanza y de la Investigación.

En este sentido, resulta significativo el paso dado a partir de la reforma del sistema educativo argentino. Este incorporó la enseñanza de comunicación en la Educación General Básica (EGB) y el Polimodal, a partir de considerar la incidencia de lo comunicacional en la sociedad. De esta manera, se generó un espacio nuevo de inserción para los graduados en la materia que quisieran ejercer la docencia más allá del nivel Superior. Pero para el profesional de la comunicación el acceso a este sector no resultó fácil.

A partir de la vigencia de la Ley Federal de Educación, la asignatura Comunicación fue incorporada a las currículas escolares, en el área de Ciencias Sociales, como contenido obligatorio. Los licenciados en comunicación social, a pesar de contar con una vasta capacitación en la disciplina, paradójicamente, no fueron quienes se hicieron cargo de ella en un principio. Estas fueron ocupadas por docentes de otras áreas como geografía, literatura, plástica, idiomas, entre otras. El argumento para justificar tal incoherencia fue que los comunicadores no tenían la instrucción pedagógica necesaria para ejercer en ese nivel.

A fin de subsanar esta carencia, algunas instituciones implementaron la carrera del profesorado en comunicación. En camino a saldar el debate sobre su competencia, otros problemas deben enfrentar quienes ya se encuentran insertos en el nivel EGB y el Polimodal. El inconveniente se centra en el plano de los contenidos.

El problema principal es la desorganización de los diseños curriculares. Se evidencia en el sistema educativo medio una falta de organización y planificación curricular que defina a la comunicación como un campo específico y complejo; y que entienda que va más allá de la producción de un diario, un programa de radio o una página web.

Otro espacio importante es la educación superior y terciaria. La inserción en este nivel está motivada, por un lado, por el crecimiento del número de instituciones que dictan la carrera de comunicación -en la actualidad en el país hay más de 30 casas, sin contar los institutos terciarios-, y por otro, por la definición del propio campo que ha empezado a convocar a sus profesionales como docentes especializados.

Desde algunos ámbitos, en especial en las universidades públicas, a partir de los años 90 se ha impulsado el desarrollo de la investigación al superar la dicotomía entre ésta y la docencia, entre profesión/ investigación, periodismo/ comunicación y teoría/ práctica. En la academia la actividad docente y de investigación está cada vez más articulada.

El crecimiento cuantitativo y cualitativo de la investigación, y de la opción por ejercerla se evidencia en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP. Hasta 1994 se ejecutaban por año 4 ó 5 proyectos a cargo de 20 investigadores. Hoy son más de 150 los docentes categorizados y se desarrollan más de 25 proyectos, además de los trabajos realizados por los becarios, tesistas, docentes no categorizados y alumnos.

-Los medios

La inserción de los graduados en el más tradicional de los ámbitos del campo, el mediático, indica que 28 ejercen en él. En medios gráficos 14, en radio 5, en TV 7 y 2 en gráficos y radio. De éstos sólo 2 se dedican exclusivamente a ellos, el resto ejerce conjuntamente en otros ámbitos. Pero este es el sector con más dificultades para insertarse en lo laboral.

A partir del proceso de privatización en la Argentina en la década del 90, el campo mediático se definió entre públicos y privados. Estos últimos dominan hoy el mercado y juegan con las reglas que él impone (competitividad, rentabilidad, entre otras).

Los medios como parte del campo laboral de la comunicación no pueden dejar de ser considerados en el actual contexto. Hoy, cuatro o cinco grupos controlan, producen y analizan la información periodística. Frente a ellos los proyectos individuales, propuestas radiales, televisivas y publicaciones gráficas menores, tienen poca posibilidades de sobrevivir, pero resultan una alternativa para quienes inician el ejercicio de la profesión o se están formando.

Los medios, asumidos como empresas, no sólo definieron la noticia como producto sino que incidieron en el ejercicio profesional, signado, principalmente, por la primicia, la velocidad y el rating. Sumado a esto, los medios, dada la flexibilidad laboral que rige en el país a partir de las modificaciones legales hechas también en los 90 -salvo algunas pocas excepciones-, ofrecen contratos con un término a corto plazo, lo que implica que los periodistas, cada 3 ó 6 meses, esperen el veredicto de la renovación.

Otra modalidad de los medios, producto de esta política de empleo, es la de recurrir a la figura del colaborador periodístico cuya participación no implica contrataciones. Es en esta práctica donde la capacidad de autogestión se pone más en evidencia. Ser versátil, para un profesional de la comunicación, es una condición necesaria para trabajar en medios. Esto puede observarse con claridad en la actividad radial y televisiva, en donde una misma persona es quizás la única encargada para realizar tareas de producción, conducción y edición.

-El ámbito Institucional

Las instituciones en los últimos años le han dado un fuerte desarrollo a lo comunicacional que involucra la práctica periodística, la planificación y la gestión. Los datos de la encuesta hecha a los graduados indican que en comunicación institucional trabajan: 37 en el sector público, 10 en el privado, 2 en ambos y 1 en ONG.

Quienes trabajan en este ámbito, establecen diferencias sobre cómo se ejerce la práctica en el estado y en el sector privado. En el primero, además de estar agotado como espacio de inserción, requiere de profesionales capaces de trabajar en, por ejemplo, cómo se recompone la relación con la comunidad en su conjunto, y a su vez, establecer reglas claras de consenso hacia adentro de la propia institución, lo que implica mucho más que hacer prensa interna y externa. Esta exigencia requiere, también, del conocimiento pleno para planificar, gestionar y ejecutar, acciones concretas de producción.

En el sector privado la prensa institucional refiere a un trabajo de comunicación interna y externa en pos de los objetivos de la empresa y también en la construcción de imagen. Sin embargo, en ambos es donde más se ha desarrollado el uso de la Red y la prensa electrónica. El diseño de portales web y publicaciones on-line forma parte de las actividades de quienes ejercen en este ámbito.

Con la apertura democrática en los 80 la práctica política incorporó a la comunicación en un espacio de significativa importancia. Ya no es un complemento más, sino que forma parte de los proyectos de gestión. Así como en otros tiempos toda institución tenía un área de Ceremonial, para luego como más cotidianidad pasar a ser Ceremonial y Prensa, ya más complejizadas las relaciones con la comunidad, se independizó la prensa de lo formal y proliferaron las áreas de comunicación, prensa y difusión dando lugar a la comunicación política.

De la misma manera que los medios de comunicación exigen que un profesional demuestre creatividad, adaptación y capacidad para resolver problemas, una constante en el área de la prensa política es que el ejercicio profesional implica una diversidad de prácticas relacionadas al periodismo o a la planificación, porque se trata de un espacio donde se conjugan las estrategias comunicacionales con la producción.

-Consideraciones finales

Los resultados alcanzados en la primera etapa de la investigación, cuyo objetivo fue establecer una descripción y caracterización del campo a partir de la realización de encuestas y entrevistas a egresados de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, dan cuenta de dos claras situaciones.

Por un lado el campo revela que los medios están saturados como salida laboral y además su oferta salarial no es alentadora. El Estado está ocupado y, las posibilidades de sobrevivir desde un proyecto individual o medio comunal son pocas. Frente a este escenario, los egresados de las carreras de comunicación, ese 20,4% que el Ministerio de Educación de la Nación ubica a la cabeza de los desocupados con título, parecería que están condenados. Pero, y por otro lado, esta misma realidad impulsa a que se amplíen los márgenes del campo laboral, se creen nuevos espacios y se plante bandera en los propios ocupados por extraños.

Para estar a la altura de las circunstancias y de las exigencias laborales de la actualidad, los graduados reclaman actualización, perfeccionamiento y capacitación y, además, aprenden a ejercer en forma múltiple, a recorrer zonas diferentes y a aplicar en ellas técnicas comunes.

Es evidente que el campo laboral de los licenciados en comunicación ha estado sometido a la tensión entre la construcción de los multimedios, su expansión tecnológica y capacidad de influir en la agenda pública, y el desarrollo de la comunicación social como espacio de producción, estudio, enseñanza e investigación. Ambos han instalado en las últimas décadas a la Comunicación Social como a una de las disciplinas no tradicionales centrales en nuestro país y en el mundo y los profesionales de este campo han demostrado creatividad y capacidad de resolución ante los problemas. El desafío ahora es el de continuar con el desarrollo de herramientas que permitan seguir avanzando en la consolidación del campo de la comunicación.

Notas
* Este trabajo se inscribe, y es resultado parcial del Proyecto de Investigación: “La conformación del campo laboral de la comunicación en la Argentina. Antecedentes, análisis descriptivo y proyecciones explicativas. Estudio de caso”, dirigido por el Lic. Marcelo Belinche y aprobado el 01/01/02 en el marco del programa de Incentivos a Docentes e Investigadores. Forman parte del equipo de investigación: los docentes Leandro De Felippis, Elisa Ghea, Ana María Roche, Patricia Vialey y Gladis Manccini, y las alumnas Julieta Messina, Analía Osaba y Paola Palmisano.